El libro

O livroDe niño pobre, que jugaba en la calle con otros niños, igual o más pobres que él, a empresario determinado, Abílio Soeiro ha recorrido un largo camino, el cual, como él mismo relata, parte de sus ideas y del empeño por realizarlas.
Este libro recorre su infancia y su adolescencia, vividas en barrios populares de la Isla de Ibo y en Pemba, en el Mozambique colonial de los años cincuenta y sesenta.

Su camino no fue fácil ni lineal y descubrimos, a través de la lectura de este libro, que fue curiosamente trazado por señales que el autor, siempre atento, supo oportunamente interpretar.

En el transcurso de su última misión en el servicio militar en Boroma, cerca de la ciudad de Tete, una serpiente que se había metido en una de sus botas le llevó a descubrir un anuncio en el que buscaban personal de a bordo para la compañía aérea mozambiqueña.

Años después, al salir ileso de un accidente de avión, Soiero consideró que había llegado el momento de dejar su trabajo para formar parte del tejido empresarial nacional de su joven país.

Los lazos de amistad con Madiba no fueron simples casualidades, pues él mismo los transformó en el motivo que revolucionó su vida y le llevó de nuevo a estudiar.

Con un lenguaje simple y cautivador, este libro no cuenta los detalles de un recorrido que vale la pena conocer. Su lectura supondrá el descubrimiento de pequeños e inesperados placeres.

De igual forma, las páginas que siguen a continuación nos proporcionan una visión única de la vida en familia de Nelson Mandela, a quien el autor cariñosamente llama Madiba.

Cuando se encuentra en Maputo, Madiba suele salir a visitar a los familiares. Recuerdo que una vez, al salir de la casa de Olivia, una joven de unos 13 ó 14 años se acercó a él y a “mamá” Graça y les preguntó si podía hacerse una fotografía con ellos.

Madiba llamó aparte a la joven y le dijo:
– Yo no tengo ningún inconveniente en hacerme una foto contigo. El único problema será cuando le enseñes a tu novio la fotografía que te habrás hecho con este hombre tan encantador…